
Con temor e incertidumbre esperan los militares y los agentes de seguridad inminentes cambios en el cobro de sus haberes. Y no, precisamente, porque se vengan aumentos. Muchos podrían ver reducidos sus ingresos en un 50% como consecuencia del reciente fallo de la Corte Suprema, que ordenó modificar el cálculo de las últimas actualizaciones salariales.
La reducción alcanzará a miles de oficiales retirados y en actividad que obtuvieron sentencias y medidas cautelares favorables en la Justicia por el carácter no remunerativo ni bonificable de los aumentos otorgados desde 2005, que no computan para el cálculo de haberes de los retirados, ni para el aguinaldo ni la obra social.
Esos pronunciamientos judiciales, avalados por la propia Corte en marzo de 2011, con el fallo Salas, habían otorgado aumentos superiores al 140%, al confirmar el carácter remunerativo de los últimos aumentos. Pero ello quedará ahora sin efecto, al aplicarse el nuevo criterio del tribunal, fijado a comienzos de este mes en el caso Zanotti, y según el cual los aumentos deben aplicarse sobre el sueldo básico y no sobre la remuneración bruta.
Fuente: La Nación








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