
La foto de un encuentro breve pero de alto contenido político terminó de sellar ayer por la tarde la negociación por el auxilio financiero de la Nación a la provincia de Buenos Aires. El gobernador Daniel Scioli tenía cita en la Casa Rosada para participar del anuncio de un nuevo emprendimiento minero , pero la presidenta Cristina Fernández lo recibió unos minutos antes en su despacho, junto a la ministra de Economía bonaerense, Silvina Batakis. Con Cristina en la cabecera, la ronda se completó con el jefe del Palacio de Hacienda, Hernán Lorenzino, y el titular de la ANSES, Diego Bossio. Fotógrafos y camarógrafos oficiaron de testigos centrales del final de una negociación de salida a la crisis financiera que atraviesa el principal distrito del país desde que el gobierno provincial decidió pagar en cuotas el aguinaldo de los trabajadores estatales. "Espero que la semana próxima se termine de pagar el aguinaldo en la provincia de Buenos Aires. Le hemos encontrado la vuelta porque los recursos no son de chicle", subrayó luego la presidenta durante el acto en el Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario. Cristina defendió también el origen de los recursos a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES. "Son recursos de los trabajadores para los trabajadores. Lo digo para los que andan criticando sin entender la economía", subrayó la jefa de Estado. Y agregó: "Salvo en el primer y segundo gobiernos peronistas, los jubilados nunca fueron tratados como desde 2003", destacó. Y sentenció: "Muchas veces se habla de mala fe y sin conocimiento, queriendo instalar una suerte de desánimo."
La reunión de Scioli y Cristina en la Casa Rosada clausuró –al menos en esta coyuntura– la pulseada política que acompañó el conflicto bonaerense. Esa disputa tuvo un punto de inflexión la semana pasada, en un acto en General Rodríguez y transmitido por cadena nacional. Lo importante es gestionar y trabajar. La realidad no se hace a partir de operaciones o novelas, dijo en esa oportunidad la presidenta. Con gesto adusto, Scioli la escuchaba apenas a unos metros de distancia. Desde aquel reto público –Cristina incluyó en su discurso un pormenorizado detalle de los recursos que la Nación giró a la provincia de Buenos Aires de 2003 a la fecha–, Scioli evitó la confrontación pública y buscó alternativas para frenar la escalada de protestas de empleados de la administración pública. El anuncio de auxilio del poder central llegó apenas días después de que el gobierno bonaerense ideara el pago del aguinaldo en dos cuotas con la renovación de licencias a bingos, un bono a proveedores y el aumento de la recaudación. "Cumplir con el aguinaldo de los trabajadores era mi gran preocupación. Habíamos liquidado casi el 60% del total y ahora con el apoyo de la Nación podremos completar el pago la semana próxima", dijo el gobernador bonaerense al término del encuentro. Fue el cierre de intensas negociaciones de Scioli y Batakis con el equipo económico que encabeza Lorenzino y que, ayer por la mañana, comenzaron a encausarse con la definición del aporte de 1500 millones de pesos a la provincia. «
Fuente:Tiempo Argentino








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