
Las fotografías son más que elocuentes: en el parque San Martín la tala de árboles es una constante y la falta de control, casi que una cuestión cotidiana.
A los árboles más frágiles los quiebran tirándolos con una soga y luego los cortan.
Varios son los vecinos que denuncian que fueron talados árboles pequeños y grandes, verdes y con follaje.
Indican que luego los sacan y tapan los pozos. También cortan las ramas de otros, "no sólo las que podrían incomodar el paso" sino las que son casi inalcanzables.
Se supone que este tipo de actividad tendría que ser regulada y controlada desde el Departamento de Forestación municipal, a cargo de Liliana Peters. A la vista, es evidente que nada de ello sucede.
Fuente: Mega975








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