
En el marco de la Cumbre del Mercosur en Brasilia, en la que se oficializó la incorporación de la República Bolivariana de Venezuela como quinto miembro pleno del bloque, la presidenta Cristina Fernández sostuvo ayer que el ingreso generará un "nuevo polo de poder" que, según analizó, permitirá cerrar "la ecuación de la energía, los alimentos y los minerales".
"Hoy, este espacio se constituye después de Estados Unidos, China, Japón y Alemania, en la mayor economía del mundo. Nos exige crear, más temprano que tarde, los instrumentos y las instituciones que tornen indestructible este nuevo polo de poder", enfatizó.
Durante su discurso en el Palacio del Planalto y ante el resto de los presidentes del bloque, la jefa de Estado indicó que la incorporación de Venezuela "fortalece a la región en su conjunto" más allá del bloque, y destacó que los ex presidentes de la Argentina y Brasil, Néstor Kirchner y Lula Da Silva, "siempre soñaron con este ingreso, al igual que millones de sudamericanos". "En mi país decían que no nos convenía el Mercosur; pero los ricos nunca quieren amigos o socios, quieren esclavos y por eso era necesario mirar hacia América Latina", razonó.
La reunión para formalizar el ingreso de Venezuela como miembro pleno del bloque comenzó al mediodía en el Planalto y se prolongó por dos horas. La presidenta estuvo acompañada por los ministros Héctor Timerman (Exterior), Julio De Vido (Planificación), Débora Giorgi (Industria), la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, además del secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro. En su discurso de bienvenida, la presidenta brasileña Dilma Rousseff habló de las oportunidades que ofrece Venezuela como nación petrolera de 29 millones de habitantes dependiente de las importaciones. "De ahora en adelante nos extendemos de la Patagonia al Caribe", dijo. Y pronosticó "un espacio todavía mayor para el crecimiento del comercio, las inversiones e integración de cadenas productivas entre nuestros países.
Por su parte, el presidente de Uruguay, José "Pepe" Mujica, aseguró que la verdadera integración de América del Sur no sólo está en manos de los gobernantes, sino "en los anónimos, en los que andan por ahí olvidados", y enfatizó la necesidad de sumar a los trabajadores al proceso. Al cerrar su mensaje, coincidió con los otros mandatarios en calificar de "histórico" al ingreso de Venezuela: "Hubo hombres grandes por su visión, pero los coronó el fracaso porque el compás histórico no los acompañaba, hoy hay una fuerza de carácter histórico que colabora y paradójicamente nos encontramos con esta voluntad política de integración, como nunca, y repito, como nunca tuvo América del Sur".
Durante su mensaje, Chávez evaluó que el Mercosur es "la locomotora más grande para garantizar la independencia y acelerar el desarrollo", y resaltó la importancia que la incorporación tiene para su país: "Se trata de la más grande oportunidad histórica en 200 años en Venezuela, un país que, por modelos de desarrollo que le habían sido impuestos, estaba condenado antes al subdesarrollo, al atraso y a la miseria", afirmó Chávez en el discurso que pronunció en la ceremonia de integración.
Minutos después, en un encuentro donde los cuatro mandatarios brindaron su declaración ante la prensa, Cristina se refirió a la crisis internacionales. "Ha retornado en Europa la idea de volver a poner un precio tope a los commodities, como si el problema fuera el precio", dijo. Y agregó: "Desde la América del Sur les decimos que se queden tranquilos, que vamos a proveer seguridad alimentaria, y que el mundo no está así por ese precio, sino por la inseguridad financiera que ellos generaron", definió. Después, cuestionó la existencia de 80 paraísos fiscales en el mundo, donde hay 400 billones de dólares que, según aseguró, "muchos fugados de nuestras propias economías, no por la corrupción política sino por la evasión fiscal". Al término del encuentro, se trasladó junto a los otros colegas al Palacio Itamatary –sede de la diplomacia brasileña– donde compartió un almuerzo en honor de los jefes de Estado.
Por la tarde, la mandataria argentina se reunió con Chávez para firmar la declaración conjunta entre la Argentina y Venezuela por el acuerdo entre PDVSA e YPF en el nuevo edificio de la Embajada argentina a la que definió como "un símbolo de integración, de decisión definitiva y permanente a la América del Sur" (ver aparte). En ese marco, le agradeció al venezolano la voluntad y la paciencia con la que esperó el ingreso de su país al bloque pautado en 2006: “Sí, el término apropiado es aguantar, aguantar desplantes, aguantar cosas que tal vez otros no hubiera hecho, no lo hubieran tolerado – pero su vocación de integración, de pertenencia a esta tierra, a este bloque, a esta idea porque, en definitiva, el Mercosur no es solamente una construcción económica, como algunos quieren hacerla aparecer, o una asociación aduanera, el Mercosur como la Unasur son ideas, ideales, objetivos que se llevan adelante y que se transforman en política cuando esas ideas se traducen en instrumentos, en instituciones y en política." Después, consideró que el grupo de mandatarios que integran el bloque coinciden en la "conmoción" ante un mundo injusto: "Puede vestir uniforme de soldado, puede ser un sacerdote, puede ir con polleras, puede ser un intelectual pero los une la misma cosa: la indignación frente a la injusticia, a la inequidad, a los que unos tengan todo y los otros no tengan nada." También le habló al venezolano de la necesidad de corregir errores para corregir el rumbo. "No tengamos miedo, ni vergüenza a lo que digan; lo peor que puede hacer uno es equivocarse y persistir en el error", definió. «
Fuente: Tiempo Argentino








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