Es algo totalmente inmoral. La Argentina, más que pensar en reinsertarse y amigarse con los fondos y los mercados internacionales tendría que enfocarse en evitar la fuga de capitales porque con eso el país tendrá los suficientes dólares para sostener el crecimiento interno. La no reapertura es lo más lógico, porque si se abriera el país perdería más de lo que ganaría, porque los fondos no quieren dejar dinero en el país, sino llevárselo afuera. Los que quieren que se negocie con los fondos no quieren esta Argentina, quieren otra Argentina, que luego se abriría al Club de París y el Ciadi. El país viene conduciéndose bien y hay que considerar que es un tema complejo, porque está peleando contra grupos económicos que buscan obtener un beneficio con un negocio de una deuda a la que estos grupos accedieron y luego se negaron a entrar en el canje que llegó al 93 por ciento.
Fuente: Tiempo Argentino
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